La tan cacareada guerra por el talento ha terminado. Por si no lo has notado en el mercado laboral, ¡ha ganado el talento!
Hemos entrado ahora en una nueva era de escasez de talento, una época en la que quienes contratan personal deben centrarse en atraer y retener el talento esencial que necesitan para ejecutar sus planes estratégicos y llevar a cabo su trabajo.
La nueva fuerza laboral está compuesta por una compleja red de generaciones, géneros, nacionalidades, necesidades, deseos, etc., que se han entremezclado en el nuevo entorno empresarial marcado por la incertidumbre. Muchos de estos trabajadores ya no desean tener un empleo a tiempo completo, sino que buscan la flexibilidad y la oportunidad de realizar trabajos interesantes que ofrece ser autónomo, consultor o trabajador independiente. La época de permanecer en una misma empresa, realizando las mismas tareas día tras día durante toda la carrera profesional, ha llegado a su fin. La fuerza de trabajo del conocimiento actual es móvil, y su lealtad se limita al próximo proyecto interesante y bien remunerado.
Un aspecto interesante de esta nueva ecuación del talento es que está impulsada por la demografía pura: Se prevé que el número de Millennials en el lugar de trabajo superará al de Boomers (nacidos entre 1946 y 1964) en algún momento de este año, a medida que la vanguardia de los Baby Boomers empiece a abandonar la población activa.
Los Millennials
El lugar de trabajo en Estados Unidos se inclina cada vez más hacia los Millennials. Esta generación se define normalmente como personas de entre 18 y 34 años. Según la Oficina del Censo de Estados Unidos, se calcula que hay 74,9 millones de Millennials, y que superarán en número a los Boomers en algún momento de este año.
Esto significa que, si las empresas no están teniendo en cuenta lo que buscan los millennials en un trabajo, más les vale empezar a hacerlo pronto. Así que veamos qué es lo que les importa. Los millennials, como todas las generaciones, están sin duda interesados en el sueldo, pero a este grupo le importa algo más que el dinero a la hora de trabajar.
Flexibilidad
Los millennials quieren flexibilidad para lograr un mejor equilibrio entre la vida laboral y personal. Según las encuestas, los millennials afirman que las aficiones, las actividades extralaborales y sus intereses son tan importantes como las actividades relacionadas con el trabajo. Los estudios revelan que el 49 % de los millennials afirma que la flexibilidad para lograr un equilibrio saludable entre el trabajo y la vida personal mejorará su felicidad, y el 59 % afirma que una mayor flexibilidad mejorará su productividad. Un aspecto clave de esta flexibilidad es la opción de trabajar a distancia.
Entrenadores NO Directivos
Los millennials prefieren que los directivos sean más entrenadores y menos supervisores del trabajo. Mientras que los jefes tienden a asociarse con la rendición de cuentas, la culpa y el hecho de ladrar órdenes a los empleados, un coach aporta un aspecto más positivo al lugar de trabajo al promover una cultura de igualdad y responsabilidad. Con el enfoque del coaching, los Millennials pueden crear una relación más estrecha con su supervisor, una relación en la que lo ven como un mentor y no como un jefe.
Sin microgestión
En la misma línea, no ejerzas un control excesivo sobre esta generación de trabajadores. A los millennials les gusta tener autonomía. Siempre es necesario ofrecerles cierta orientación y asesoramiento, pero no te excedas. Los millennials quieren que se les confíe responsabilidad y se les dé libertad para explorar nuevas ideas y retos.
Aburrimiento
A los millennials no les gusta aburrirse (podría decirse que, como a la mayoría de las generaciones). El entretenimiento y las oportunidades son requisitos importantes para mantener el interés de este grupo. Por eso es importante contar con una cultura de empresa que sea a la vez estimulante y divertida. Esto va más allá de tener simplemente una mesa de ping-pong en la oficina. Dado que a los millennials les suele motivar hacer del mundo un lugar mejor, el voluntariado a través de la empresa puede ser una opción eficaz. Los millennials suelen mostrarse más interesados en una empresa que se preocupe por causas globales, sociales y medioambientales.
Colaboración y liderazgo
A los millennials les gusta más la colaboración y menos la competencia directa. Esta generación quiere trabajar con otros para aprender y enseñar al mismo tiempo. Trabajar juntos hacia un objetivo común es obviamente bueno para la organización, pero también ayudará a tus empleados Millennial a sentirse valorados. La colaboración anima a los empleados a utilizar sus habilidades interpersonales y crea una empresa más productiva.
Según un estudio de Culture Amp, el 74 % de los millennials considera que tener confianza en los directivos de la empresa es importante para su compromiso en el trabajo. Es importante definir claramente las funciones y responsabilidades de cada uno en la empresa, al igual que garantizar que los directivos mantengan una comunicación abierta y bidireccional con los empleados.
Según los estudios de Intelligence Group sobre los Millennials:
- El 64 % afirma que para ellos es una prioridad hacer del mundo un lugar mejor.
- Al 72% le gustaría ser su propio jefe. Pero si tienen que trabajar para un jefe, al 79% le gustaría que ese jefe actuara más como entrenador o mentor.
- El 88% prefiere una cultura de trabajo colaborativa a una competitiva.
- El 74% quiere horarios de trabajo flexibles.
- El 88 % desea una «integración entre la vida laboral y la personal», que no es lo mismo que el equilibrio entre ambas, ya que, hoy en día, el trabajo y la vida personal se entrelazan de forma indisoluble.
Conclusión
En nuestro trabajo con clientes empresariales, observamos cada vez más que los millennials constituyen un componente importante de la plantilla total. Aunque las personas que hoy tienen veintitantos años son más conscientes de la evolución de la cultura laboral, no es mala idea aplicar estas pautas a todos los trabajadores, independientemente de su edad. El argumento contrario es que estas tendencias tienen menos que ver con las generaciones definidas por la edad y más con la naturaleza cambiante del trabajo.
La forma de motivar a las personas en el trabajo ha cambiado. Muchas de las necesidades de los Millennials (por ejemplo, el deseo de más autonomía, propósito y dominio) son en realidad consecuencia del cambio del mundo en que vivimos y de la naturaleza cambiante del propio trabajo. Para tener éxito en este nuevo mundo laboral, tenemos que cambiar nuestra forma de trabajar, ¡y eso no tiene nada que ver con la generación a la que pertenezcas!